viernes, 19 de febrero de 2010

CHIRIGUANOS- CHANE

Existen unos 21.000 Chiriguanos y 1400 Chanés, aproximadamente en Argentina. Ambos son de origen amazónico. Los primeros Guaraníes y los segundos, Arawuak
Las que habitan son fiscales o de las misiones franciscanas. Viven en las provincias de Salta y Jujuy. También habitan en Bolivia y Paraguay.
En una época lejana los Chiriguanos sometieron a los Chané. Actualmente se toman a ambos grupos como una comunidad cultural, aunque se distinguen entre sí por la lengua y ocupan aldeas distintas.
Algunos viven dispersos en los cinturones de las ciudades, otros en comunidades. En Salta cuentan con la Ley Provincial del Aborigen sancionada en el año 1987.
Tradicionalmente son agricultores de maíz, zapallo y porotos, pocos pueden vivir actualmente de la tierra, porque no la tienen. Subsisten de sus trabajos en los ingenios azucareros, obrajes, aserraderos, municipios. Son cosecheros golondrinas: desde la Zafra del norte van a la vendimia cuyana, llegándose a Río Negro y Neuquén para la cosecha de la manzana.
Mantiene su identidad y parte del patrimonio cultural. Aún algunos efectúan convites con Kanwi (chicha) o el ritual del arete, cultan a su I`payé (curandero) y siguen siendo alegres y hospitalarios.
Hablan su lengua y realizan artesanías tradicionales, máscaras y cerámicas (chané) y cestería (chiriguana)

PILAGÁS

Los pilagá pertenecen al grupo lingüístico Guaycurú, son alrededor de 5.000 aborígenes. Viven en la provincia del Chaco y Formosa.
En esta última, junto a las otras dos etnias de la provincia, han comenzado un proceso de organización para la recuperación de tierras.
Varias comunidades tienen el título de propiedad de sus tierras. Algunas comunidades están alambrando para delimitar el terreno y hacer respetar sus derechos.
Forman comunidades, sobre todo en zonas rurales, con sus líderes tradicionales y el reconocimiento de la comunidad.
Las organizaciones son reconocidas jurídicamente como asociaciones civiles o comunitarias, lo que les permite gestionar los títulos de propiedad de la tierra en forma comunitaria, según lo manifestado en la Ley Provincial Integral Nº 426 de la provincia de Formosa.
Las organizaciones se fueron consolidando y formaron, a nivel intercomunitario, la Intercomisión Pilagá.
Esta organización sirve como espacio de reflexión conjunta, intercambio y capacitación donde se discuten los problemas comunes como zona, etnia y sus posibles soluciones.
Además funciona como canal de acción entre las diferentes comunidades y de experiencias conjuntas.
Un ejemplo de acción de la Intercomisión fue la elaboración y presentación de propuestas de artículos específicos en la modificación de la Constitución de Formosa.
Viven de sus trabajos como hacheros, cosecheros y del trueque o venta de sus artesanías.
Las comunidades que ya tienen la seguridad de la tierra han comenzado un proceso de ocupación efectiva de las mismas a través del desarrollo de diferentes alternativas económico-productivas: agricultura, ganadería mayor y menor, aprovechamiento de los frutos del monte, etc.
Han sufrido como todas las etnias el proceso de aculturación impuesto por la sociedad dominante.
Realizan tejidos de fibra de chaguar, tallas de madera, palo santo y canastos de carandillo (tipo de palmera).
Hablan su lengua, y en algunas escuelas se están instrumentando experiencias de educación bilingüe y bicultural.
En la actualidad hay un fuerte resurgir de los valores culturales.

martes, 16 de febrero de 2010

Lenguas aborígenes en comunidades criollas:

El quechua en Argentina
En la actualidad, en Argentina se hablan varios dialectos quechuas del tipo QII-C según la clasificación de Torero (1974). Uno de ellos, el dialecto de Santiago del Estero, llamado “la quichua” (en femenino) por sus hablantes, es hablado por 160.000 personas en catorce de los veintisiete departamentos en que se divide la provincia de Santiago del Estero (SdE). Sin embargo, una significativa cantidad de “quichuistas” - como se autodenominan los hablantes de este dialecto - está dispersa a lo largo del país, sobre todo en los grandes centros urbanos. De hecho, más del 50% de los santiagueños vive fuera de dicha provincia, lo que confiere características de éxodo a esta migración interna. Los migrantes definitivos representan un 42,3% de los nacidos en SdE (Alderetes 2001: 43), muchos de los cuales se han radicado en la provincia de Buenos Aires. Aunque es opinión generalizada que en SdE todos los hablantes son bilingües, entre 1999 y 2002 hemos recogido reportes de la existencia de hablantes monolingües quechuas en el Departamento Figueroa. Además, debe tenerse presente que muchos niños de la región quechuahablante, hasta el momento de entrar a la escuela (~6 años de edad), son monolingües quechuas. Excepto Jujuy y Santiago del Estero, en las demás provincias del Noroeste Argentino, el quechua prácticamente se ha extinguido. Sin embargo, en algunas de ellas hay núcleos quechuahablantes que emigraron de Bolivia y que se dedican predominantemente a tareas agrícolas. En Tucumán por ejemplo, hay una importante colectividad boliviana en la localidad de Lules, calculada en cerca de 25.000 personas, de las cuales el 95% proviene del sur potosino donde predomina el quechua. Además, hay una fuerte concentración de quechuahablantes en Buenos Aires provenientes principalmente de Bolivia y, en menor medida, del Perú. Ya hace veinte años atrás, en 1982, Ricardo Nardi (cf. Albarracín, Tebes y Alderetes 2001: 20) estimaba alrededor de 60.000 hablantes bolivianos radicados en el Gran Buenos Aires.

martes, 5 de enero de 2010


MORTALIDAD INFANTIL

AFRICANIZACION DE LAS COMUNIDADES ABORIGENES

La pobreza genera en el Chaco consecuencias extremadamente feroces, y se las cobra especialmente a los sectores más pobres y vulnerables. Esto es muy sabido en las comunidades aborígenes, justamente porque las enfermedades y las muertes tienen relación directa y derivan de la pobreza extrema. Se ha condenado a estos pueblos, acortándoles la esperanza de vida. Se los condenó a sobrevivir en condiciones inhumanas. Terminaron por destruir a los pueblos originarios.



Sin embargo, las decisiones y las atribuladas vacilaciones de los sucesivos gobiernos contribuyeron al avance de la pobreza, que fue creciendo ante el desparpajo de la dirigencia, ante la ineptitud de los funcionarios y la profunda deshonestidad de quiénes se adueñaron del poder político en nuestra provincia. Todos juntos crearon un escenario y un espectáculo que pretendieron que pasara desapercibido, muchas veces con la complacencia de organizaciones que predican la solidaridad con los pueblos indígenas, hasta que se generó la tolerancia social actual y el notable desinterés e indiferencia generalizada de casi todos los sectores frente a este gravísimo problema, lo que terminó por consolidar la posición dominante que es netamente discriminatoria.

viernes, 18 de septiembre de 2009

Educacion Aborigen

La educación intercultural bilingüe es uno de los derechos reconocidos por el Estado argentino a todos los niños aborígenes, pero en la gran mayoría de las escuelas del país se les enseña a leer y escribir en castellano, desconociendo su lengua materna y las dificultades que acarrea adquirir un segundo idioma al mismo tiempo que la lectoescritura, y pocas veces los contenidos de las clases y los manuales tienen en cuenta sus valores y los conocimientos aportados por sus culturas.
Idiomas como el guaraní, el wichi, el mapuche, el toba, el mocoví, el chorote, el aymara o el quechua están ausentes en las aulas argentinas, e incluso muchas veces si se los oye nombrar en boca de un alumno éste puede ser víctima de burlas. Una situación que reproduce las relaciones que se dan fuera del colegio y que puede desalentar el desarrollo de su identidad al acomodarse a la cultura escolar.
Del mismo modo, los conocimientos de la naturaleza, la medicina, la astronomía, la arquitectura y el arte de esos pueblos, así como sus costumbres ancestrales, son sistemáticamente ignorados por los contenidos de las clases.

jueves, 17 de septiembre de 2009

Preservación y recuperación de la memoria indígena


A través de la historia se ha denunciado reiteradamente la marginación, discriminación e invisibilización de las culturas indígenas. Pese a ello persisten muchas de sus costumbres y valores, han sobrevivido varias de sus lenguas, y existe un movimiento social creciente dedicado a preservar y recuperar la memoria indígena.
Una probable muestra de esta actitud de invisibilización de parte del Estado Argentino frente a los indígenas y otras grupos étnicos, se puede encontrar en el sitio web de la oficina de turismo perteneciente al gobierno, donde se anunciaba en 2006, que la población indígena era la mitad de la dada por el organismo oficial de estadísticas y censos de la Nación Argentina (INDEC), que había realizado oficialmente una encuesta indígena complementaria del Censo de 2001:
El 95% de los argentinos son de raza blanca, descendientes principalmente de italianos y españoles. Con la llegada de la masiva inmigración europea, el mestizo -cruce entre blanco e indio- se fue diluyendo poco a poco, y hoy sólo supone el 4,5% de la población racial argentina. La población indígena pura -mapuches, collas, tobas, matacos y chiriguanos- representa el 0,5% de los habitantes.

jueves, 4 de junio de 2009

Los aborígenes no comprenden la idea de algo que pueda modificar o alterar su desarrollo, pues él posee el mismo valor que todas aquellas otras partes con las que convive.
Así, paulatinamente los alambrados fueron cerrando el paso para recolectar, cazar y pescar, a la vez que los limitaba en sus tierras, llevando en algunas zonas a la desaparición de las etnias.
En las comunidades aborígenes la distribución de los bienes se diferencia según el grado de parentesco, la edad, el sexo y la distancia que separe a un pariente de otro, pero nadie de la comunidad queda excluido, salvo por situaciones tradicionales sumamente graves; los ancianos son los referentes de consulta permanente en todas las decisiones a tomar.
Las cualidades del líder, o comúnmente conocido como cacique, se convierten en relevantes sólo en la relación del grupo hacia "el afuera". Los grandes líderes de los diferentes pueblos que conocemos fueron siempre guerreros.
Su autoridad se determinaba atendiendo a su capacidad para mantener a salvo a su grupo frente a las amenazas externas, como invasiones de otras tribus, las enfermedades y la falta de alimentos.
Las comunidades aborígenes poseen una gran capacidad para vivir bajo condiciones sobreimpuestas, sin que se produzca una gran pérdida de su identidad, desenvolviéndose de una manera mucho más dinámica de lo que se cree habitualmente.
poemas de amor

Argentinos, como vos, como yo